lunes, 4 de enero de 2010

Día.


Me sentía extraña, pequeña, indefensa, un poco insegura, pero en el fondo decidida...
Había llegado el momento, no se si alguna ves lo planee, solo se que era el.
Nunca nos habíamos mirado así, sus ojos me analizaban sin afán de criticar, y yo en mis ojos afirmaba su seguridad.
Quería decirle que lo amaba de verdad, pero el silencio y nuestras manos expresaban eso y tal ves mas. Las caricias son cada ves mas perfectas y trato de no pensar...
Era el momento de dejar esa niña y recibir a la ¿mujer?; cerrar los ojos y sentir las variadas sensaciones que hay dentro de mi, el miedo se va y solo existe la ansiedad.
Ese abrazo que jamas olvidare, simplemente el mas real, una mezcla de amor, felicidad, curiosidad, miedo y fidelidad, creo que ahora somos uno.
Te observo con detención y soy capaz de percibir tu vergüenza y nerviosismo, no lo puedes disimular, sonríes y agachas a mirada, me acaricias sin hablar, mis manos frías y temblorosas en tu espalda, tus labios sobre los mios. Te doy toda la seguridad que me hace falta, tu encantadora ingenuidad logra hacerme madurar un poco mas...

No hay comentarios: