miércoles, 17 de noviembre de 2010

Cuento corto.

Esta tirado en el suelo con los ojos fijos en un lugar de este lugar que no reconoce. Esta dormido, inconsciente, nada sobrio.

Esta tirada en el suelo con los ojos fijos en un lugar de su rostro que no reconoce. Esta despierta, consciente, demasiado sobria.

Se para y sigue frente a el. El es su secreto perfecto. Y ahora esta respirando su agonía inesperada, desesperada. Quiere llorar, gritar y correr. Pero sabe que es el único apoyo que el tiene, esta cansada y no sabe que hacer para ayudarlo otra ves, otra ves y otra mas.

Ya ni siquiera lo tiene a el.

Sigue tirado ahí, sin mirarla, sin expresión en su rostro juvenil... Ella le dice que quiere salvarlo. Pero el no responde y sus ojos se humedecen y es la única cosa que ha hecho en 3 días.

Ambos lloran sin abrazarse, no quedan ganas. El aire se inunda de esa muerte, el cansancio los venció y no hay mas por hacer. Los meses pasaron entre la rutina y la idealización mutua.

Se ha caído todo a pedazos y se dan cuenta de que aun juntos siguieron estando solos.

Es el momento de partir, piensa ella, pero antes de concretarlo, es el quien le pide que lo haga ... FIN.