Recordando los dias encerrados de mi vida vuelvo a encontrar a esos personajes enajenados que me ayudaron a gritar de una esquina a otra pidiendo aire puro. Aun no llega.
Las miradas que en algun momento se impregnaron de otra, se perdieron mientras el reloj burlon avanzaba sobre sus oidos y sus vidas con su insoportablemente perfecto tic-tac.
Un beso tras otro, algo asi como las gotas de la lluvia, se enfrian, se humedece el ambiente y el cielo estornuda como perdiendo su vida entre todos a los que contagia, mientras pienso Y a mi que?, lo que mi egoismo pide en este momento no es mas que algo que no se que es.
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